A continuación se describirán los resultados obtenidos en las encuestas realizadas a 48 personas haciendo una comparación de resultados entre las diferentes variables estudiadas y sus posibles respuestas.
En la primera pregunta podemos observar que la totalidad de los encuestados han respondido de manera afirmativa a la pregunta realizada, se puede observar que el conocimiento de la muestra estudiada acerca de este tema es del 100%.
En esta segunda pregunta podemos observar que el conocimiento de los encuestados es similar al de la pregunta anterior, pero con la diferencia de que en una cierta minoría, hay personas que no saben de qué trata la pregunta o no disponen de la información suficiente acerca del tema como para afirmar conocerlo.
A partir de nuestra muestra de encuestados podemos observar que la mayoría de estos afirma que la sociedad trata con indiferencia a los niños prostituidos. Hay cierta cantidad que opina que sí los ayuda, y otra minoría que no dispone de información como para afirmar o negar la pregunta, por lo que ha respondido “No sé”.
Lo que en este caso salta a la vista es que teniendo en cuenta factores sociales como la importancia que se le proporciona a ciertos temas que no son la prostitución infantil, o la trata de mujeres, el público en general no le da mucha importancia a temas como este, que en realidad, son problemas sociales.
Teniendo en cuenta la realidad nacional del Perú, la mayoría de los encuestados han opinado que el factor más influyente para que exista la trata de mujeres es la pobreza extrema. Y la menos influyente, la demanda por parte de los usuarios. La mayoría son conscientes de que muy posiblemente, algunas de las mujeres que acaban siendo llevadas para ser prostituidas ven esa alternativa como una manera de salir de la pobreza en la que viven.
Es cierto que no todas son conscientes de que son llevadas para ser prostituidas, sino que son engañadas por los traficantes, la cual es la segunda opción más marcada por los encuestados. La falta de información y la ingenuidad van de la mano, ya que ambas están correlacionadas y tienen valores muy similares entre ellas.
A diferencia de la pregunta anterior, la mayoría de los encuestados no opina que la pobreza extrema sea el factor más influyente para la prostitución infantil, sino la falta de control por parte de los padres, puede resultar lógico pensar que dado al descontrol de los padres hacia sus hijos, estos sean de alguna manera empujados hacia prostituirse o incluso a hacerlo contra su voluntad.
Las respuestas restantes tienen un valor de preferencia muy similar, por lo que se puede decir que ninguna predomina en especial, pero todas tienen la misma importancia.
En el gráfico anterior podemos observar cual es la disposición de los encuestados a unirse a una ONG que luche contra la prostitución infantil. En este, hemos podido observar que hay mucha aceptación por parte de los encuestados hacia la idea. Se puede observar que a medida que el rango de opciones de respuesta va de “definitivamente no” a “definitivamente sí” el número de respuestas incrementan en relación a la intensidad de la afirmación.
Como podemos observar en el gráfico, la mayoría de los encuestados opina que los proxenetas deberían cumplir con toda su condena ya que han cometido un delito muy grave contra personas y no se les debería brindar ningún tipo de beneficio por ello.
Otros encuestados en cantidades minoritarias declaran lo contrario, o declaran no estar seguros de una respuesta concreta, ya que es difícil tomar una decisión concreta acerca de si dejar o no a una persona en la cárcel durante el resto de su vida.
En esta pregunta podemos ver como los resultados están dispersos hacia los criterios negativos y que el único criterio positivo que algunos encuestados han seleccionado ha sido un “probablemente sí”, lo que indica que nadie tiene la completa certeza de que un proxeneta pueda reincorporarse en la sociedad y está completamente a favor de ello, sino que al contrario, la mayoría piensa que probablemente o definitivamente no puedan ser reeducados, una leve minoría no tiene una opinión firme acerca del tema y otro grupo opina que depende de la persona y de la educación que reciban lo cual es bastante ambiguo ya que es difícil medir si una persona ha cambiado o no.
Finalmente, en el último gráfico se ha analizado la consciencia de la población muestral hacia la información que tiene acerca del tema tratado.
Como se puede ver, es obvio que la mayoría de los encuestados piensa que la sociedad no es consciente de las medidas que se ejecutan en contra de la prostitución infantil, esto hace referencia a los mismos medios de comunicación, que no le proporcionan la importancia que el tema se merece, y consecuentemente de alguna manera alejan el tema de la misma sociedad.
También se puede observar como otra minoría opina que la gente sí está al corriente de los operativos de la PNP y también existe otro conjunto de personas que opina que en ciertas ocasiones a través de la televisión, radio, o algún otro medio escuchamos hablar de la prostitución infantil, a pesar de ser un tema al que a muchos no les gusta tocar, ya que es muy personal y requiere de mucha confianza para poder ser tratado.








